Durante todo el Mundial nos la tuvimos que fletar... Que si el 'Waka-Waka', que si es el tiempo de África, eso sí, con atuendos exclusivos del carísimo italiano Roberto Cavalli bailó en el concierto de inauguración y cerró la fiesta futbolera, sí, se veía espectacular, nadie como ella para bailar, pero por Dios la vamos a ¡vomitar!
Shakira es una triunfadora, eso nadie lo puede negar, pero darse un poco a desear podría cotizarla aún más.
Para muestra apenas un botón, en los dos meses anteriores estuvo en Sudáfrica -dos veces-, en el evento más mediático del año, participó en el festival de Glastonbury, fue vista apoyando a Rafael Nadal en el Torneo de Tenis en Wimbledon, mañana amenizará la fiesta de los Premios Juventud y parece que suplirá al Potrillo, Alejandro Fernández, en el evento que él se inventó en Guadalajara, llamado Jalisco en Vivo... ¿no les parece mucho?
Declaro que soy admiradora del estilo de la colombiana, que verla sobre el escenario es un verdadero espectáculo, que nadie mueve masas como ella, pero también he de confesar que antes me gustaba más que ahora, cuando sus letras eran sentidas y llevaban la emoción de nuestras raíces, que su último disco, por más que lo escucho, no me sabe a lo de antes y no tiene que ver con el ritmo, tiene que ver con el sentimiento.
Admiro el valor de la barranquillera, el tesón para poner el nombre latinoamericano en alto, no quiero dejar de escucharla, pero por favor... que no la sobreexpongan así.
Ahora que si lo que está haciendo es dar precios corporativos para bailar por el mundo, pues que la traigan a bailar a Récord.
Shakira es una triunfadora, eso nadie lo puede negar, pero darse un poco a desear podría cotizarla aún más.
Para muestra apenas un botón, en los dos meses anteriores estuvo en Sudáfrica -dos veces-, en el evento más mediático del año, participó en el festival de Glastonbury, fue vista apoyando a Rafael Nadal en el Torneo de Tenis en Wimbledon, mañana amenizará la fiesta de los Premios Juventud y parece que suplirá al Potrillo, Alejandro Fernández, en el evento que él se inventó en Guadalajara, llamado Jalisco en Vivo... ¿no les parece mucho?
Declaro que soy admiradora del estilo de la colombiana, que verla sobre el escenario es un verdadero espectáculo, que nadie mueve masas como ella, pero también he de confesar que antes me gustaba más que ahora, cuando sus letras eran sentidas y llevaban la emoción de nuestras raíces, que su último disco, por más que lo escucho, no me sabe a lo de antes y no tiene que ver con el ritmo, tiene que ver con el sentimiento.
Admiro el valor de la barranquillera, el tesón para poner el nombre latinoamericano en alto, no quiero dejar de escucharla, pero por favor... que no la sobreexpongan así.
Ahora que si lo que está haciendo es dar precios corporativos para bailar por el mundo, pues que la traigan a bailar a Récord.