La televisión es una ventana para enriquecer a los futbolistas, quienes venden su imagen al mejor postor y a nosotros nos dejan tarareando todo el día el tema del sandwich.
Lo reto a recodar cuántas veces ha escuchado el comercial del sandwich con los integrantes de la Selección en la televisión… Seguro lo ha visto por lo menos tres veces en cada oportunidad que tiene de sentarse frente al televisor, ¿acerté?
El anuncio y su pegajoso jingle –hecho por los reyes de la música para comerciales, Kinky– cumplieron su cometido publicitario, cosa que no hizo a cabalidad nuestro seleccionado, pero se imagina ¿cuánto costó esa sola campaña de publicidad?
La mercadotencia televisiva en este tipo de eventos deportivos es un jugoso negocio y los protagonistas de éstos se hacen millonarios en una sola temporada; de hecho, sus contratos con los clubes de futbol a veces son mucho menores y son los anuncios los que provocan su inmediato enriquecimiento.
La oportunidad de los futbolistas de llenar sus bolsillos, sin tener que patear el balón, va de la mano con su brillo en las canchas, pero muchas veces, aunque sus carreras se apaguen, ellos siguen cobrando millonarias sumas por explotar su imagen.
Este año, los jugadores mexicanos aprovecharon las concentraciones del Tri para entrenar, pero también para grabar y llenar sus carteras de billetes verdes.
Las estadísticas mercadológicas señalan al portero Guillermo Ochoa como el número uno, pero no crea que en arte de parar balones bajo los tres palos, sino en el de explotar su imagen a través de la publicidad.
Marcas como All State, Bimbo, Banamex, Danone, Powerade, Nike, Quaker State, Home Depot y Trident son sólo algunas de las que han buscado al joven arquero para sus campañas, a pesar de que no jugó ni un solo minuto en Sudáfrica.
Pero esto no es privativo de los medios en México, es en el extranjero donde más se usa a los famosos futbolistas como imán para vender productos y para muestra algunos botones.
El argentino Lionel Messi, el portugués Cristiano Ronaldo y el brasileño Kaká, quienes no llegaron a La Final de la Copa del Mundo que se disputa mañana, son asediados por Pepsi, Adidas, Master Card, Nike, Pepsi, Armani y un largo etcétera para protagonizar sus campañas y logran que, con el poder aspiracional de la publicidad, la gente haga lo que sea para comprar los productos anunciados por ellos, aun en medio de la crisis monetaria mundial.
Hay quien, incluso, como Cristiano Ronaldo, ha creado ya su propia marca de ropa que ofrece una línea ‘fashion’ con cinturones de hebillas grandes, pantalones vaqueros ajustados y zapatos de punta para emular su look.
Se dice que uno de los más grandes vendedores es David Beckham, quien sigue siendo el mejor pagado y se ha embolsado cantidades inimaginables a lo largo de su carrera.
Un dato curioso es que en el Mundial 2010, las estrellas de la TV no brillaron en la cancha; el inglés Wayne Rooney, el capitán italiano Fabio Cannavaro, el francés Frank Ribery y Ranaldhino grabaron juntos un comercial de Nike que parece que los destinó a sufrir en Sudáfrica, aunque seguro al ver su cuenta en el banco se les acabó la tristeza.
En fin , la TV no sólo son programas, de hecho su uso es absolutamente publicitario y mientras la Selección hizo sandwiches muy caros, nosotros tuvimos que tararear el jingle durante todo el mes.
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